domingo, 22 de noviembre de 2009

El lienzo de la vida

Reía el niño.
Y al mirarlo pensé,
no hay nadie más dichoso.

Al ver a la madre, amamantarlo.
La mirada fija,
en su bebé hermoso.
¡El universo entero, tenía en su regazo!

Lamenté.
Si lamenté, no ser un pintor famoso.
Para llevar al lienzo,
su grandeza.

Y decir a los siglos venideros.
Contemplar ésta dicha,
ésta belleza.

No busquéis más camino.
No busquéis más sendero.
Que una esté mundo,
con el cielo.


José Manuel Sirgo Gallardo

sábado, 21 de noviembre de 2009

Cuantas paginas

De la vida azorada
que he vivido.
Del libro desigual
de mi quimera,
cuantas paginas,
borrar yo quisiera.
Cuales no hubiera,
escrito ni leído.

Camino sobre nubes aturdido,
entre cardos y bellas flores.
Las altaneras de mi pradera,
lanzando las penas al olvido.

Cuando arranco las yerbas,
esas yerbas de quebranto.
Resignado prosigo mi camino,
entre rimas y sonetos perdidos.

A quien quiera saber
mis versos yo le canto.
Más no saben,
no saben, que llevo a mis espaldas,
las alforjas colmadas de llantos.


José Manuel Sirgo Gallardo

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Tú y yo

Tus negros ojazos de puro azabache,
con el azul del cielo de mis ojos,
yo quiero entrelazar.

Mirando a las estrellas,
y a la luna de nácares anaranjados,
cuando roza el mar.

Sentados tú y yo en la blanca arena,
besando nos sin remediar,
que aquí, descansan sus olas la mar.

Esperando que salga la aurora,
esa que se viste de ti,
en nuestra madruga.



José Manuel Sirgo Gallardo

lunes, 16 de noviembre de 2009

Se me fué la vida

Soltamos y cogemos otro tren,
en la veloz carrera de la vida,
sin admirar el verde de los prados,
pues las noches, se mezclan con los días.

Mis padres aguardando y aguardando,
les llamaré mañana, me decía.
Mañana, ¡Se hace tarde para el tren!
La culpa es del reloj, me repetía.

Con las horas, los días se pasaron,
el eco de mi voz y mis caricias.
Me encontré al final de esté camino,
con las manos, varadas y vacías.

Esperando impaciente otro tren,
que anhelaba coger y no venía.
Se me fue la vida en el andén,
con los bártulos y la maleta que tenia...

José Manuel Sirgo Gallardo

El silencio

Que es más bello, que disfrutar del silencio,
de la ausencia de las palabras,
de hablarnos con la mirada,
de percibir sus pensamientos.
En silencio.
De leer en sus ojos las palabras.

De no tener que decir, un te quiero,
para así sentirnos correspondidos.
De ser capaz de leer en su rostro,
como de un libro abierto se tratara.

Nada y todo.
Pero el silencio y las palabras,
se necesitan.
Como las sonrisas y las lágrimas,
o el amor al alma.
Hay momentos, que las personas lo necesitamos,
para sentirnos mejores y especiales.
Porque en esos instantes,
no somos capaces, de ver atravez del silencio...

José Manuel Sirgo Gallardo

Amistad

Es la palabra...
...Que debes tú valorar.
Contemplando la armonía,
de los hombres al hablar.
No te dejes llevar nunca,
por ternuras inmediatas.
Esas que pronto se apagan,
y no hay ninguna que lata.
Mira la vida interior,
de los seres de éste mundo.
Y cosecha lo mejor,
aún, sin ir a lo profundo.
Amistad, palabra sana,
llena de "Luz y Armonía".
Vistete con ésa "Dama".
Y harás que ella te sonría.
No pienses en las mentiras,
o vaivenes de éste Mundo
pues alguien en las alturas,
ha de saber que es profundo.
Tu sentir y tu conciencia.
Que permiten comparar,
al que Siempre será "Amigo"...
...Y en los Años... "Será igual".

(Ana María Zacagnino)
(Libro Mis Versos)
Todos los derechos reservados

sábado, 14 de noviembre de 2009

Yo poeta

Algo golpeo a mi corazón,
brotaron lágrimas.
Una mañana cualquiera,
con luces de alborada.
Un reguero de simientes,
de mi mente afloraban.

De coloridos versos,
para gentes con alma,
que no perdieron su fuerza,
ni su estampa dorada.

Mil cruces a los vientos,
la mía, en mi pecho clavada.

Yo no quiero ser un ángel,
ni una estrella en la madrugada.
Sólo deseo ser lo que soy.

Una luz que no se apaga,
un duende escondido,
detrás de la luna blanca.

¡Y como poeta que me disto!
Seguiré...
Seguiré tintando de versos,
las paginas de mi vida, sosegada...

José Manuel Sirgo Gallardo

viernes, 13 de noviembre de 2009

¡Déjame ser!

Déjame soñar que soy tu rumbo
y que no hay soledad en tu camino,
que no es oscura, ni fría la noche,
que está estrellada y tibia entre los pinos.

Y que no importa quien eres, ni quien soy.
De dónde vienes, ni de donde vengo,
y que es maravilloso descubrir el sol,
tendidos en la hierba,
tomados de la mano,
distendidos.

Deja que sea ahora, tu compañía
que estoy velando tu dolor transido,
no me lo impidas, déjame seguir,
a tu lado como peregrino.
No descuidemos esto que hoy tenemos,
para ser dos, siempre en el camino.

(Bernardo Manuel Pérez Bragaña)
Todos los derechos reservados

Cosas del querer

¡Te quiero porque te quiero!
En mi querer nadie manda.
Te quiero porque te adoro.
Porque me sale del alma.
Cada vez que pienso en ti.
Mis ojos rompen en llanto.
Y a mi corazón pregunto.
¿Será por quererlo tanto?
Quisiera ser gaviota.
Con patitas de algodón.
Para posarme en tus labios,
y robar tu corazón.
Un día pasé por tu calle.
Y miré hacia tu balcón.
Para ver si te veía.
Pero eso no sucedió.
La otra noche que paseaba,
por la orillita del mar,
las olas me murmuraban,
¡Chiquilla que sola estás!
Te vi llegar a lo lejos.
De lejos te vi llegar,
me rodeaste con tus brazos
me besaste con ardor
y me amaste en la arena
junto a la orilla del mar,
con un deseo muy grande
con pasión, con ansiedad.
Mientras para mí pensaba,
¡Chiquilla ya no estás sola!
¡Tu anhelo ya es realidad!

(Josephine Ruiz)
Todos los derechos reservados

martes, 10 de noviembre de 2009

Mi poeta preferido

Mi poeta preferido es aquel que tiñe
De colores las flores.
Para que pueda disfrutarlas
A las que les dio olores
Para que pudiera placerme con dulzura

Aquel que colmó de brillosas partículas el cielo
Haciendo brotar de la semilla de mostaza, la más pequeña de todas
El árbol más grande para que su sombra me resguarde...
Y desde allí, poder ver el majestuoso vuelo de las águilas.

Si, mi poeta preferido es quien me brinda
Un mar repleto de peces multiformes
En donde el agua acaricia mi piel
Sumergiendo mis sentidos en baño de brillaza miel.

Es aquel que creó mis manos para que pudiera acariciar
Mis brazos para poder abrazar
Mis labios para poder besar
Y que me hace danzar entre musas que me hacen palpitar.

Aquel que me enseño en perfecto manual
Lo bueno de perdonar
Él es mi referente cuando debo volver a empezar...

Él me dio el raciocinio para poder pensar
Y también mi corazón salvaje para poder amar
Sí mi poeta preferido es Ese que me dio la vida
Para poder crear...

(Sandra Daniela Taragán Aguinsky)
Todos los derechos reservados

Sin ti luna

La noche oscura me llevó
a buscarte descalza
hasta mi ventana
allá en la montaña soñaras,
dormida en picos helados...
La noche sola
hace que todo sea
más callado
sin ti .luna.
.Ni tu cobijo tenue
que da la luz
de dulce resplandor
mis sueños no son sueños
sólo desazón.

Sola estoy...
Y en tu busca voy
por la helada nieve ando
caliento mis manos
con mi aliento
bajo un árbol nevado
.La soledad se aleja
.Cuando más cerca voy
y al llegar y verte dormida
regreso mientras pienso.

Sin madrugada dulce
me dejas esta noche
sin sueños bajo tu vijía
quien velara mis sueños
si no estas querida mía.

(Kelsa Kels)
Todos los derechos reservados

lunes, 9 de noviembre de 2009

Si no fueras mi amig@

Sin ti...
Nada tendría sentido
me asustarían las sombras
tendría miedo al frío
la tristeza se vestiría de amig@
sería la única capaz
de ocupar tu lugar
para que no quede vació.

Si te vas...
Queda el fuego encendido
ese fuego de la amistad
que un día tu y yo encendimos
y no se puede apagar
con diluvios ni con ríos.

Si no estas...
Me faltaría un oído
alguien capaz de escuchar
y entender mis desvaríos.
Enmudecería tu boca
esa boca que me alienta
cuando estoy caid@
perdería tus ojos
esos ojos que ven más allá que los mios
que pueden ver mi interior
y hablarme cuando los miro
me quedaría sin tus manos
esas manos que trabajan conmigo
testigos de lucha y desafió
esas manos que consuelan
cuando más las necesit@.

Si no fueras mi amig@
nada en este mundo tendría sentido.
Porque mis amig@s son:
LA FAMILIA QUE HE ELEGIDO.

(Julia.R.)
Todos los derechos reservados

sábado, 7 de noviembre de 2009

A dios

Es mi primer día sin ti.
La tristeza, invade todo mi cuerpo.
Fuiste tantas cosas a la vez.
Que me cuesta creer,
que haya tenido un final tan triste.

Tu impaciencia por tenerme,
y mis ganas de seguir amándote,
acabaron por hacernos echar atrás.

Fue tanto mi amor.
Fueron tantas ilusiones que inventé.
Te vestí de fantasía,
te invite a vivir muestro momento,
te hice parte de mi mundo.
¿Para que?

Todo se escapo por las rendijas de mis dedos.
Ya no quedan madrugadas que inventar,
se me agotan tus miradas,
y te busco entre mi almohada.

Con el tiempo las promesas se nos van.
Por ahora el hubiera no existe,
lo hecho, hecho ésta.
Si algún día nos vuelve a juntar el destino,
es porque el amor pudo más que el orgullo.

Y volveremos a construir,
unos pilares muy fuertes,
hechos con firmeza, confianza y sobre todo,
con seguridad y amor.
¿No crees?

Quizás yo no fui el elegido,
para seguir la corriente,
cual lleva al mar.
Lo que uno no tiene, no lo puede dar.
Lo poco que quedó, de tanto que existió.
Recuerdos son y nada más.
Es tan triste recordar,
que cada historia tiene su final.

Lejos en el horizonte,
donde nada se perdió,
dibuje la palabra del a dios.

José Manuel Sirgo Gallardo

jueves, 5 de noviembre de 2009

He cerrado los ojos y siento

He cerrado los ojos y siento.
El azul de mi cielo infinito.
El encaje de nube sillas de colores,
cuales coronan.
La tarde del estío.

He sentido la música del agua.
Al precipitarse.
En el vaso cristalino,
transparente.
Alegre y refrescante,
que apaga la sed.
La sed de mis sentidos.

He cerrado los ojos y siento.
Vaporoso la tela del vestido.
Que al aire remueve con su gracia.
Y es bandera.
Bandera del cuerpo femenino

He sentido gorjeos de palomas.
Al alba volar como abanicos,
y he gozado su vuelo,
de blancas alas.
En el cielo azul,
donde he nacido.

He cerrado mis ojos y siento.
Colores de azulejos encendidos,
Donde abren las flores,
sus coro las, sus pétalos de seda,
sus pistilos.

He sentido posarse sobre rosas,
suavidad de rasos,
y de mimos.
De las bellas y aladas mariposas,
que liban la flora con cariño.

He cerrado mi ojos y siento.
La belleza que encierra el aire mismo,
que moviendo las hojas y las aguas.
Dan la vida.
A las aspas de molino.

He sentido y cerrados yo mis ojos.
Porque siento la vida,
la vida que he vivido.
Soy feliz, porque supe apreciarlo.
¡Soy feliz...Porque existe un paraíso.

José Manuel Sirgo Gallardo

Oscuridad




Creyeron nacer libres,
corrieron por el mundo,
gigantescos escalones,
suprimieron su libertad.

Espesura de incredulidad,
sepulcros inconsistentes,
envejecen en las sombras,
de ésta muda oscuridad...

José Manuel Sirgo Gallardo

A mi Sevilla



Deslumbrante giralda,
al laito de la catedral.
Nacida de un cuento de hadas,
en una oscura madruga.

Patio de los naranjos,
en el mismo alcázar.
Rodeado de murallas.
Y fragancias de azahar...

José Manuel Sirgo Gallardo

Presentimiento



Soñaba con ser cantante,
pero mi voz no me sonaba,
soñé con la aurora,
después del alba.

Sentí en mi el dolor,
cuando la sal,
quebró mi cuerpo,
destrono mi sueño.

Un don, un saber,
o una ilusión,
vaya usted a saber,
porque mi voz no sonó.

Sabia que era hombre,
sólo en mi vida,
sabia que al final.
Al final fingiría...

José Manuel Sirgo Gallardo

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Tangos del Presagio

Declamado por: Bernardo Manuel Peréz Bragaña


(José Manuel Sirgo Gallardo)

Lágrimas "Elegía Nª 50"

Oh suspirar!
Oh hermosas lágrimas,
por mis sentimientos, descuidados,
por mi pena.
Emanáis de mi lagrimar.
Oh sentimientos de amor, y pena!
Ropajes de mi alma.

Sois esperanzas, cual reparo,
me hacéis del mal hallado.
Oh lágrimas.
Cuando hubierais nacido,
cual amores yo hubiera bebido.
Apagarais el fuego,
ya encendido!
Oh lágrimas dichosas,
por mi olvido.

Ya se borraron,
de mi memoria.
El mal de un amor perdido.
Oh vida, el alma, este en mi gloria.
Mis suspiros, a ese amor ya perdido,
cual gané,
y vencido quedé sin victoria...

José Manuel Sirgo Gallardo
(De mi libro: Las calaveras de mi pasado)

Mi verde árbol "Sextina Nª 51"

Un verde árbol,
nacido en mis tiempos,
con sus hojas.
Esas hojas.
Corona de verde mayo.

con elegancia,
sostenida en mi testa.
Bajó su sombra.
Yo cantaba alborotando.
Canciones.
Por su verde trazo.

Tú sombra baldía.
¿Mi cama?
Mi camastro en septiembre.
¡Suspiro en la madruga!
bajo mi árbol.

La blanca mora.
¡Ya ésta inquieta!
Por sus verdes tallos.
Armonía de estrellas,
en el suelo raso.

¡Ay, mi verde árbol!
Su sombra es mi sombra,
la luz que daba,
en su copa de sayo.

Mil coplas de alegrías,
por mi verde árbol.
Recostado en su negro tronco,
¡nació mi canto!...

José Manuel Sirgo Gallardo
(De mi libro: Las calaveras de mi pasado)