martes, 2 de marzo de 2010

Yo te las dare

Yo te las daré,
esas alas para que puedas volar...
..volar hacia mí.

Un día cualquiera me presentare,
con mi vuelo emprendido hacia tu corazón,
y mis alas serán tus alas,
un día cualquiera, de ésta dimensión.

Yo te las daré,
unas alas tan grandes,
como el cielo azul.

¡Cálidas como el sol cuando late tu corazón.
Plateada como la luna,
cuando aparece en la madruga!
Yo te las daré,
para que al fin, tu puedas volar.



José Manuel Sirgo Gallardo

Por tí

¡Eres mí cielo lindo llenito de estrellas!

Como los lunares que escondes en tu piel canela.

Llenita de pecas, como salpicadas al ha zar,

cuando se alumbran tus ojos por la luna llena.





¡Como ralladura de limón, tu fragante olor a mi me sosiega,

llenita, llenita de lunares moros,

a la luz de las velas!

Desperdigadas por tu suave piel de nata y fresa.





¡Por tus cabellos el sol despierta,

de rizos dorados que en mi mente se aferran!

Tu linda carita que a mi me llena...

...Tu risa en mis oídos...

...Dulce serenata de una noche trémula.





Yo quiero decirte al oído,

¡que eres mi sol,

mi estrella y mi luna de nácar en ésta noche eterna!



José Manuel Sirgo Gallardo

sábado, 27 de febrero de 2010

¡Enamorado!

¡Enamorado-, mi amor de ti,
de toda tu!
De ese arte que me tienes,
la gracia y la simpatía.

!Del cariño que me das,
y de todo el amor que recibo,
de ti vida mía!

Si, amor me voy-,
pero no me voy-,
¡no me voy, a despegar de ti en toda la noche,
en todo el día, en toda la vida!

¡Te tendré en mis pensamientos,
en mis sueños, en mi corazón,
y al despertar te seguiré pensando!
Y te extrañare de nuevo,
eres mi vida y yo te quiero...
...Te quiero, sólo a ti...


José Manuel Sirgo Gallardo

martes, 23 de febrero de 2010

Quieres sentir

¿Quieres sentir las caricias de mis manos?-
-¿Rozando tu suave piel ensimismada?
¿Quieres sentir como mis dedos entran por tu cabello...Desenredan-dolo?

¿Quieres sentir mis labios?
Besar tus hombros.
¿Di-me si quieres sentir mis besos en tus húmedos labios?
¿Si quieres que hagamos en amor sin condiciones?

¿Di-me si quieres que te susurre?
Que te susurre. en el oído cuanto me haces sentir emociones.
¿Di-me amor?
¿Mi dama, mi flor?

¡Sencilla en la primavera!
Si me quieres sentir,
¿desnudo entre tus ansias,
revuelto en tu calor?


José Manuel Sirgo Gallardo

domingo, 21 de febrero de 2010

¿Yo soy de cera?

Si con tu amor,
yo me transformo en cera.

Y por el cálido sol,
he de tener tu mirar,
la cual me inflama,
me inflama en la conquista.

Con tu mirada,
mi sentido se va fuera.

Y es que soy,
de lejos inflamado,
¡por tu cálida mirada...
...encendido!

Tanto que en mi vida me desplomo,
y se cuaja mí sangre,
la sangre por mis venas.


José Manuel Sirgo Gallardo

jueves, 18 de febrero de 2010

No llores

No llores si alguien se ha marchado de tu lado,
no responde a tu amor, o se ha burlado.
Dios observa y a cada ser cuando más lo necesite le dará lo que merece...

Si vives penando en la desolación, no vives...
Deja las puertas abiertas, así el corazón que te merece pueda entrar.

El amor no ha nacido para derramar lágrimas,
ni esclavizar nuestro futuro al lado de quien no nos ama,
o no amamos.

La vida es corta y es para ser feliz.
El amor no hay que suplicarlo o someterlo a la resignación.

Amor es un camino que transitamos,
aferrados a otra mano que necesita nuestra compañia,
porque nos ama.

Sabrás cuando el amor es sincero...
El corazón entiende cada uno de sus colores,
y de alguna manera te lo informa.

El verdadero sentimiento no sabe de engaños o camuflajes.
El amor verdadero le pone aroma a tus sentidos,
no sabe de frutos prohibidos,
ni distancia... Es dulce y madura con el paso de cada día...

No llores si la carta no llega o el teléfono se niega a reproducir su voz...

¡Abre tus ojos!
No llores más...
¡Hay muchos corazones necesitando tu sonrisa y tu mirada!


José Manuel Sirgo Gallardo

martes, 16 de febrero de 2010

Cuando la vida ya nada me ofrecia

Llegas, amor,
¡Cuando la vida ya nada me ofrecía!
Sino un duro sabor de lenta consunción,
y un saberse dolor desamparado.

Casi ceniza de tinieblas;
llega tu voz a destrozar la noche,
¡y asciendes por mi cuerpo,
como el cálido pulso hacia el latir postrero!
De quien a solas sabe.-
Que un abismo de duelo lo sostiene.

Nada había sin ti,
ni un sueño transformado en vida,
ni la certeza que nos precipita
hasta el total saberse consumido;
sólo un pavor entre mi noche.

Levantando su voz de precipicio;
era una sombra que se destrozaba,
incierta en húmedas tinieblas,
y engañosas palabras destruidas,
trocadas en blasfemias que a los ojos,
ni luz ni sombra daban:
Era el temor a ser sólo una lágrima.

Mas el mundo renace al encontrarte,
y la -luz es de nuevo luz-,
ascendiendo hacia el aire,
la tersa calidez de tus alientos.

Lentamente erigidos;
brotan de fuerza y cólera,
y de un aroma suave como espuma,
tal como un leve recuerdo,
que de pronto se hiciera un muro de dureza,
o un manantial de sombras.

¡Y en ti mi corazón no tiene forma,
ni es un círculo en paz con su tristeza!

Sino un pequeño fuego,
el grito que florece en medio de los labios,
y torna a ser el fin.

Un sencillo reflejo de tu cuerpo,
el cristal que a tu imagen desafía,
el sueño que en tu sombra se aniquila.

Olas de luz tu voz, tu aliento y tu mirada,
en la dolida playa de mi cuerpo;
olas que en mí, desnudase como alas,
hechas rumor de espuma, oscuridad, aroma tierno,
cuando al sentirme junto a tu desnudo sollozo,
se ilumina la forma de mi cuerpo.

Un mar de sombra eres, y entre tu sal oscura,
hay un mundo de luz amaneciendo.


José Manuel Sirgo Gallardo

miércoles, 20 de enero de 2010

Si supieran mi amor

Si los demás supieran mi amor,
¡que tu piel es la que mas brilla ante mis ojos!
¡Que tus ojos son los que tengo yo,
como las únicas estrellas de mi firmamento!

Y mi luna eres tu,
¡esa luna que no se esconde de mis sentimientos!
Si supieran mi amor,
que de ti vivo en la noche,
que por ti -muero y muero-,
¡y no me duele morir porque te quiero!

Si supieran mi amor,
que todo no son recuerdos,
que la vida sigue y sigue su cansino camino,
y aun no te tengo.

Si supieran mi amor,
que las llamas de nuestro amor,
aun siguen ardiendo,
como flores que nacen y crecen en nuestro interior.

Si supieran mi amor,
¡que todo ésta en el amor de nuestro silencio!
Nuestros sentimientos nos persiguen...
... Y nos alcanzan en nuestros pechos,
que se pierden en la lejanía,
y cuales quedan sumergidos.
En el amor que nos atrapa en su agonía.


José Manuel Sirgo Gallardo

lunes, 4 de enero de 2010

Esé amor cuando nos toca

¡Quiero acariciar con mis dedos,
tu dorado cabello,
que irradia brillante su inocencia!
Acercarme con mis labios,
¡hacia la miel de tu boca!

¡Saborear tus húmedos labios...
...Cuales me apasionan.
Morder tu lengua mientras me tocas,
dejar caer mi calidez por tu firme cuello,
hasta tus hombros,
por tu camino de rosas!

Cerrar -paso a paso-, mi boca.
Quiero lamer entre tus pechos,
sentir tus pezones en mi lengua.
¡Como la campana que se agita esplendorosa!
En el campanario de nuestros deseos.

¡Acariciar tu espalda, y bajar con mis dedos hasta tus nalgas!
Tumbarnos en el silencio,
al oír el estruendo, de nuestros corazones.
Como se sofoca, por nuestro parpadear que nos aflora.
Quiero hacerte el amor...
...¡Aunque solo sea un día, o unas horas, o cientos de minutos!
Cuando tu y yo estemos a solas.

Meternos bajo las sabanas,
cerrar los ojos,
y sólo sentir nuestros cuerpos cuando se rozan.
Y despreocuparnos, de quien es quien, y quien toca.
Besarnos nuestras bocas, y lamer cada poro que se exponga.
¡Hacernos el amor ese amor cuando nos toca!


José Manuel Sirgo Gallardo

Unas palabras hacia la esperanza

Para aplacar su anhelo...
...Van los hombres errantes.
Sin otra recompensa.
Espejismos,
que prenden del cansancio,
de sus miradas.

Contemplan ausentes,
-la pobreza, el dolor y la miseria-.
Imágenes,
de un mundo destronado.
Por el odio del -hombre contra el hombre-.
Y es doloroso,
ver que con engaños,
Los hombres viven juntos,
con desdeñosos gestos,
ante el dolor ajeno indiferentes,
y seca aceptación, la rapiña.

Criaturas que sollozan,
mendigos que agonizan,
agonizan solitarios.
Mujeres maltratadas,
que se esconden,
detrás de las tinieblas,
por el miedo.
De tanta desventura que las cubre.

El sopor de la muerte...
...Avanza,
flor sedienta.
¡Sólo la mentira sobrevive!

¿Pero aun muerde la vida?
Esa carne verdadera,
que es el templo del espíritu.
¡Y ante tanta miseria,
se opone la injusticia!
Y de repente, -a golpes
a golpes-, despierta.
Aquellos hombres,
que alguna luz aun conservan.


José Manuel Sirgo Gallardo

domingo, 3 de enero de 2010

Por nuestros cuerpos doloridos

Sólo mirare entre párpados,
¡y veré al amor de mi vida!
Escondiéndose de la sombra de la llama,
que brota de la vela ensimismada.

¡Que -gota a gota-, su cera cálida derrama.
Y formando ríos de cera,
suaves y delicados,
como tus besos vida mía!
¿Subrayados quedan en mis labios?.

La lujuria se ha encendió,
entre besos y susurros,
yo dejo que avance,
¡y tu la reclamas inmersa en tus sueños!...
...Que mi cuerpo con el tuyo se rocen-...

Infranqueables ante tanto color de sedas.
Tu lengua con la mía.-
¿Entrelazadas en su agonía,
queriendo avanzar y no llegan?
¡Por nuestros cuerpos doloridos!


José Manuel Sirgo Gallardo

sábado, 2 de enero de 2010

Cuando me toca

Quiero mirar atreved de tu ventana,
la oscuridad me hiela...
...Y me abandona-.
¡Tu mirada como la llama que brota,
del candil que a mi me toca!

Tus ojazos llameantes me miran...
...Insinuantes, desmedidos, me apasionan.
Y tu boca quiere me morder,
mi audaz tristeza.

Mi saliva cae y se transforma.
¡Tu me atraes amor y no dejas que yo robe tu corazón!
Cuando tu ya me lo robaste,
y lo cubriste de tu pura razón,
cual me toca.
Caigo en desmedida -con mis labios hacia tu boca-.


José Manuel Sirgo Gallardo

viernes, 1 de enero de 2010

Mi dama

¡Estoy aquí!
¡Para sentir el bello latir,
de tu hermoso corazón!
-Y mirarte a los ojos-
¡Y decirte cuanto te quiero!

Porque eres mi ángel celestial.
Que con tus alas me has de amar.
¡Tu eres mi lindo amanecer!
Cual me llenas de -gozo y placer-

Mi preciosa dama.
Mirando sin poder acariciar, tus tersas mejillas.
Sin poder...
...Sin poder morder, tus delicados hombros.
Sin poder...
...Sin poder, oler tu suave aroma de mujer.

Quede prendado de ti,
de tu mirada fulgurosa...
¡De tus pechos que adormecen mi esperanza!
De tu boca, sencilla madurez que me derrota...

Quisiera besar tus húmedos labios.
Cuales atormentan mis sueños...
¡Cuando te pienso y te pienso!


José Manuel Sirgo Gallardo

jueves, 31 de diciembre de 2009

Jirones de esperanzas

Quiero hacerte el amor,
entre versos de lujuria,
entre besos y tocamientos de mi cordura.
Haz me sentir que me tienes dentro.
Que lo gozas y acaricias mi cuerpo.

Quiero seguir sintiendo la suave,
la suave linea que forman tus caderas.
Y apretarlas en mis caderas,
cuando arde la miel de tu caldera.

Quiere me recorriendo tu cuerpo,
de tu profundidad, hasta tus lindos pechos.
Y mi lengua infinita resbale por tus sentimientos,
saboreando cada centímetro de tu dulce y armonioso centro.

Quiero que seas mía soledad,
quiero tenerte entre mis brazos cada día,
cada noche consentida.

Quiero que sepas que te amo,
que te deseo con mi alma herida.
Quiero que agarres las penas de mi alma,
y has con ellas jirones de esperanza.


José Manuel Sirgo Gallardo

Quiero sentir

Quiero besar tus labios cuando queman.
Quiero besar tu suave cuello,
cuando lo desperezas.
Quiero besar tus hombros,
y recorrerlo hasta tus manos.

Quiero besar tu espalda,
y sentir en tu piel,
como se eriza por mis besos.
Quiero besar tus senos,
y morir besando tu hermoso cuerpo.

Quiero ver tu suave piel, sentida por mis deseos.
Quiero ver tu cuerpo denudo, entre mis versos.
Quiero ver cada poro de tu cálido cuerpo.
Quiero ver la sensilles de tu mirada,
cuando atraviesa mi cuerpo.

Quiero ver como ansias por tenerme, cerca de tus besos.
Quiero recorrer con mis ojos cada rincón,
cada pliegue de ternura que me llena
y me haces gozar en mi silencio.


José Manuel Sirgo Gallardo

Tu tienes la culpa

Tu tienes la culpa amor mio.
¡Eres mi amiga especial!
¡Mi sueño hecho realidad!
Mi desesperar cautivo, que ahora solo queda en mi recuerdo.

¡Eres la diosa, en mis sueños de amor!
¡Eres la reina que llena mi corazón!
Eres esa mujer que me hace gozar,
solo por oír tu voz.

Gozo al verte tan cerca,
y no poderte tocarte,
y me haces ser un naufrago,
perdido en la realidad.


José Manuel Sirgo Gallardo

Necesito de tí

Necesito un soplo de ti cada instante.
Sentir que tus labios me queman,
en mis labios.
Sentir como tus besos resbalan por mi cuerpo.
¡Sentir que estas ahí,
y que eres el centro de mi universo!

¡Yo quiero entrelazar mis dedos con tus dedos!
¡Mi pelo con tu pelo!
¡Mi alma con tu alma!
Y sentir como susurras palabras en mis oídos.

Y que sientas el calor que brota de mis adentros.
Cuando hagamos el amor, yo moriré,
y volveré a nacer en tu recuerdo.


José Manuel Sirgo Gallardo

martes, 29 de diciembre de 2009

Las paginas del tiempo

¡Para ti las paginas del tiempo soy!
¡Para mi las paginas en el tiempo eres!
Las que tintaré en mi ser
Soñando contigo amor.

Haciendo saber a la vida,
que solo por ti volví a nacer.
Que solo por ti vi la luz de un nuevo amanecer.
Y que la palidez de la luna,
ya no me ha de asustar.

Porque se que habitas en mi.
Porque se que no me faltaras.
Naufrago soy de mi,
en tu ausencia.


José Manuel Sirgo Gallardo

lunes, 21 de diciembre de 2009

Quiero.

¡Quiero besar tus húmedos labios!
Quiero recorrer tu cuerpo,
en desnudes entre roces de sabanas de seda.
Y la fragancia de tu ser.

Quiero besar cada poro.
Si cada poro de tu piel.
Que en mi agonía de tenerte me haces enloquecer.

Quiero que seas mía y declamar cada suspiro,
cada gota caída por tu amanecer.
Quiero oír el silencio de tu alma,
al son de la música que susurrabas al ayer.


José Manuel Sirgo Gallardo

lunes, 14 de diciembre de 2009

La señal

¡Ahora te respondo!
Amor eso no he querido.
¡Te quiero, y te quiero amar en la profundidad!
¡Deja que vuele hasta tu ventanal,
abre tus puertas, quiero hacerte gozar!
Siente me como llego a tus entrañas,
como volcán en erupción.

Deja que te llene de mi frescor.
No llores vida mía.
¡Sólo estoy declamando por tu amor!
No dejes que me vaya,
abre me tu corazón.
como abrí el mio, por tu voz.

¡Quiero que me beses en los labios!
Recorre mi cuerpo, con tu ser,
deja notas en mi pecho,
déjeme tu querer.
Pegado a mi cuello.
¡Señal de tu pasión!


José Manuel Sirgo Gallardo